REVISTA DAMASCO

La piel y el carozo

Desde los ojos de un niño

La-vi-mutar1

Por Pablo Milani

La vi mutar, Natlia Rodríguez.

Ediciones Wu Wei, 79 páginas.

La vida en el universo de un niño. Las formas de contar en un pueblo llamado Los Álamos, nos invita a dejar libre la imaginación. La vi mutar es el logrado intento al camino de la inocencia, pero con dolor y desapego de sus seres queridos. Historias galopantes vistas desde Vito, el personaje de esta historia que nos invita a leer siempre hasta la próxima página. Natalia Rodríguez (1984) nacida en Quilmes, escribe su primera novela en voz baja, debajo de una mesa, detrás de un largo mantel, sin que nadie la vea. A veces se acerca al lector a contarle secretos de aventuras con su vecina Julieta y su amigo Guille. Pero nada parece ser de color rosa en esta historia contada desde la infancia. La vi mutar es ante todo una novela que atraviesa una historia de desapego, pero también de desahogo y valentía. Se desarrolla en un absurdo de monstruos y personajes sin conducta que casi no hablan, más bien le pone voz a su propia imaginación. Un libro escrito a la intemperie del que está solo y espera un abrigo, un abrazo, un plato de comida. Rodríguez juega todo el tiempo en esa distancia con la realidad que es también un espacio que le da al lector en un intento de organizar el caos invisible en el que se ve envuelto Vito, el niño no mimado de la novela. Preside por definición relaciones que se entrecortan dentro de un lenguaje privado derrumbado por un arte inocente. Contar desde el miedo y las barreras que eso conlleva cuando se es niño. Esta historia reinventa la experiencia primaria hacia una incomprensible metástasis negada. El título habla desde los ojos de un niño, o lo que creyó que veía en su mente. El desapego a su propia vida es también el grito silencioso habitado en un mundo hostil, resentido y sin acceso. Una voz de desesperanza que lucha por mantenerse a salvo sin descuidos. La vi mutar desencadena realidades con una acento afectado. “Calla tus secretos, Dios no existe”, sin duda un puntapié inicial donde el todo es un reposo inconsciente.

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Esta entrada fue publicada en 6 junio, 2013 por en Reseña y etiquetada con , .

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