REVISTA DAMASCO

La piel y el carozo

Carlos Godoy y los universos íntimos del peronismo

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Por Nicolás Mavrakis

“Hay cosas que son dos pasos de un mismo movimiento. Primero la idea de crisis y salvación. El peronismo se mueve en ese eje. Es una especie de medicina que levanta de la cama al estado. Luego la adaptación al medio. A ver, el peronismo de Perón buscó adaptarse a la época: el fascismo, la industrialización tardía. El peronismo de la resistencia respondió al modelo tercermundista de la guerra fría. El peronismo de Menem se adaptó al modelo neoliberalista de Estado Unidos y Europa. El Kirchnerismo se adaptó a la política de derechos humanos con el que empezó el siglo XXI en todo el planeta. El Cristinismo la adaptación al modelo, muy contemporáneo, muy norteamericano, del gobierno de las ONG”, dice Carlos Godoy (Córdoba, 1983) sobre ese objeto omnipresente, complejo y recursivo que sobrevuela y da forma a su poemario Escolástica Peronista Ilustrada, reeditado este año por Interzona con ilustraciones del artista Daniel Santoro.

¿Cómo le explicarías el peronismo a un extranjero que acabara de leer tu libro?

Me gusta una definición que suele dar Hernán Vanoli: el peronismo es una caja de herramientas que puede utilizarse para muchas cosas: gestión, política, construcción de poder, ganar elecciones, formar militantes, etc. Eso desde el lado pragmático. También puede tener una lectura más histórica que se basa en los dos modelos históricos: la historia liberal y la historia del caudillaje. En ese sentido, el peronismo tiene una mirada “populista” sobre la construcción de poder ciudadano, mientras que en el otro bando tenemos a una mirada “liberal” sobre la idea del gobierno, el mercado y la educación, representada por lo que supo ser la UCR.

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¿Qué crees que es para tu generación hoy el peronismo?

Si bien el peronismo implica un modelo de gestión estatal, el peronismo post 2001 es un peronismo generoso con los jóvenes, ya que les permitió una rápida inserción en los sistemas burocráticos más complejos de la red política. Entonces para mi generación (tipos de 30, ABC1) el peronismo puede representar tres cosas: 1. La realización de una ambición 2. Gozar un buen sueldo 3. Odio por la exclusión laboral (el famoso: le dan laburo a ese inútil y a mí no).

La voz de la Escolástica… se remite una y otra vez a actos particulares y situaciones individuales, recortando ese dictamen ontológico permanente de lo que es peronismo a una esfera muy específica, a una casuística muy particular, donde lo colectivo no termina de verse o ni siquiera es pertinente. En ese desfasaje entre lo particular y lo colectivo, ¿qué sentido más contemporáneo de lo político en sí te parece que queda en escena?
 
No se trata de decir que todo es política, eso sería una lectura muy pobre, anticuada e irreal. No todo es política. La política fundamentalmente es gobernar y gobernar es pensar. En ese marco el libro propone una lectura política sobre la clases social. Es muy fácil pensar la política desde los lugares académicos, digo, es fácil porque generalmente la política suele pensarse de arriba hacia abajo, esa es la forma en la que todos pensamos la política. La idea del texto no es reclamar un espacio popular, tampoco es eso, es pensar en la clase social, en la idea de la política en la clase social. En cómo somos gobernados o gobernamos en casa pequeño acto cotidiano.DSC06783

Horacio González describe tus poemas en Kirchnerismo, una controversia cultural como una “antropología de la dificultad de vivir”, donde emerge un lenguaje donde lo peronista es la clave de “los actos puros de la diversidad del puro vivir”.

Eso es un trabalenguas. Sería más fácil decir: el peronismo es goce, instinto, caducidad. Está bien esa lectura. Es la misma lectura que hace Daniel Santoro del libro y por eso seguramente me propuso que hagamos el libro junto. Hay un frase de Alejandro Lerner que para mí es lo mejor que se dijo del peronismo: “Defender mi ideología, buena o mala, pero mía”.

La mirada pictórica de Daniel Santoro se remite a un peronismo con imágenes de costados místicos, donde la propaganda de la época y el imaginario de ascenso social están en su apogeo, mientras que tu poesía se recorta sobre un peronismo que sólo parecería poder mirar hacia aquellos años 50 desde el anacronismo.

Bueno, justamente, yo creo que con la Escolástica… Santoro se alejó un poco del universo mítico de la simbología peronista para buscar esos pequeños gestos de la sociedad politizada. Buscar los universos íntimos del gobierno peronista.

La trayectoria de tu libro: comenzó en la web, se publicó en papel en una editorial pequeña, llega luego a Interzona. ¿Podrías contar los detalles y devaneos del poemario a lo largo de ese camino? 

Primero lo colgué en una blog que tenía. No se si Google lo tiró o sigue online. Después una revista de La Pampa, que no recuerdo su nombre, me pidió publicar una selección. Después de eso Juan Terranova y Funes me propusieron publicarlo en un proyecto editorial nuevo que consistía en editar libros artesanales de baja tirada. Después Daniel Durand hizo una colección de plaquettes llamada Colección Chapita y ahí sacó la primera parte del poema. Luego Daniel Santoro me propuso que hagamos un libro juntos y en principio iba a ser a un libro de arte, pero después nos decidimos hacer un libro en formato más “literario” y a Guido Indij, el editor, le pareció una buena idea sacarlo por Interzona, su sello de literatura. Con la editorial Stanton, estábamos pensando en hacer una edición de la Escolástica Peronista Ilustrada justo cuando Santoro me hizo la propuesta  Así que hundimos ese plan. Pero la idea era hacer un libro con dos o tres estudios sobre el texto, invitar a algunos críticos. Y la tapa iba a ser la foto de un artista, cuyo nombre no recuerdo, de la estatua de una Eva decapitada.

La crítica y poeta Violeta Kesselmann criticó la manera en que trabajás lo político en tu libro.

Me gustaría invitarla a un debate público sobre literatura política contemporánea o literatura kirchnerista. Que vaya con Selci, la mente que está dentro de su mente y yo voy con Vanoli la mente que me gustaría que esté en mi mente. Pero prefiero no dar una respuesta: soy un caballero respetuoso, especialmente con las mujeres.

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Esta entrada fue publicada el 12 agosto, 2013 por en Entrevista.

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