REVISTA DAMASCO

La piel y el carozo

Historia simple de una familia tipo

arton12

Por Pablo Milani

Vinieron como golondrinas

William Maxwell

Libros del Asteroide

203 páginas

Vinieron como golondrinas explora las vivencias de una familia en torno a una madre en Estados Unidos a principios de 1920. Este libro de William Maxwell (1908-2000, EEUU) marca el recorrido de una vida sencilla y austera, de voces calmas y una cotidianeidad con diferencias. Una mirada angelical sobre los lazos de una familia que llena vacíos y resultan difíciles de explicar. El autor se detiene en el silencio que transcurre luego de la perdida de un ser querido. Es una irregular descripción que cuestiona los temores que alcanzan a una familia desde adentro. Un clima de intensa búsqueda y dolor retratan la desilusión en una historia simple de una familia tipo. Es una novela donde intervienen estados de ánimo diversos sin pretensiones, pero que al mismo tiempo insinúa una escritura desencadenante hacia un final premonitorio. Es una metáfora reflexiva que inexorablemente acompaña el tiempo y deja con espacios una realidad que disimula la relación que existe entre una mujer y su familia. Vinieron como golondrinas, originalmente publicada en 1937 y ahora editada en 2006 por Libros del Asteroide (Barcelona), se presenta como un relato fracturado donde circula una voz principal que marca la esencia y ése es su efecto propio concreto. Su método funciona como una reconstrucción que transmite la creencia casi divina que caracteriza a una madre dentro del entorno familiar. Lánguida y sin prejuicios, es una novela que describe con detalles y llena de objetos la relación madre/hijos/padre y en consecuencia, su desmoronamiento. Es un tiempo de esperanza y temor, pena y alegría. Maxwell en cierta forma relata la forma de vida de la sociedad media norteamericana después de la Gran Guerra. El horizonte de la novela funciona como un prisma, donde se desarrollan los tres personajes que rodean a la mujer (Elizabeth) protagonista y siempre presente de Vinieron como golondrinas. Un acercamiento que describe un mundo mágico, de roces sin miramientos, pero que sin embargo encierra un dolor hecho de silencio. El lector es invitado a atravesar la novela, y su historia esta intrínseca, no necesita de brújulas. Maxwell escribe esta historia hecha de fragmentos, partículas apenas visibles que van a tomar una forma drástica hacia el final de su escritura. Un lenguaje sin resonancias, que abarca de principio a fin el lazo inquebrantable entre sus personajes sin saber qué los deja a salvo. “Había bajado las escaleras y salido de casa como todos los días de su vida, pero con una diferencia: no iba a volver.” Habría que preguntarse qué es lo que persigue Maxwell en esta novela. Tal vez su propia y hermética historia, sus propios pasos, un testimonio de pérdida que lo arroja al pasado una vez que se encuentra sobre sus cicatrices de la infancia. Sin necesidad de compensar ninguna forma, Vinieron como golondrinas es una revisión de una casa y sus cosas, de sus integrantes y la incertidumbre de vivir pensando el pasado.

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Esta entrada fue publicada en 17 septiembre, 2013 por en Reseña y etiquetada con , .

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