REVISTA DAMASCO

La piel y el carozo

Silencio y luz

silencio en la nada luz - portada
Patricia de Elías

Silencio en la Nada Luz
Eugenio Polisky
Editorial textosintrusos
107 páginas

Eugenio Polisky, nació en Estados Unidos y creció en la Argentina, donde cursó estudios universitarios. Obtuvo menciones especiales en varios certámenes tanto en poesía como en narrativa. El Silencio en la nada Luz es un libro de poesía moderna, escrito en 107 páginas. Consta de cuatro partes “en el ojo de la palabra”, “en el ojo del silencio”, “en el ojo de la nada”, “en el ojo de la luz” en minúscula. La obra gira alrededor de estos cuatro ejes. Ambientada en el interior de uno mismo. Jugando con el afuera y el adentro.

“En éstos ojos todo se transmuta”  es el primer título de sus poemas, y estos son  los ojos de la tinta, de las letras.  Polisky ironiza, en la primera parte de su obra. Invade íntimamente al lector apropiándose de su transformación interna y  creando el clima de silenciar desde el intercambio su posible indiferencia. Dice “nos mira como si quisiera vernos desnudas; no sabe leernos; somos nosotras las que leemos con ojos con todo nuestros ojos de tinta y letras” “te transformaste qué raro, no sólo era un libro una pila de papel con manchas de tinta pero algo te pasa”. Las palabras no encuentran voz en donde hacerse escuchar, no son objetos. Transformar la palabra más allá de lo escrito es parte de la búsqueda de Polisky.

El silencio transita la segunda parte de los poemas en el “ojo del silencio”. El silencio del olvido el que no habla para no molestar, esa voz que ya no se escucha. Una marioneta como protagonista que simula la felicidad y siente calidez en la angustia. Que le piden cantos para que alegre, sin embargo ya no puede. Llegamos a la cuarta parte  y última del libro, dedicada al fotógrafo Henri Cartier Bresson. Una serie de secuencias que recorren a través del ojo de una cámara el interior, las angustias, las heridas.

Transformar al lector  a partir de poemas sutiles. Entre el gris del cemento se escudan soledades. Se llega a la oscuridad, a las sombras. En esa oscuridad donde nos vemos y podemos leernos. Donde es mejor permanecer en ella, sin llegar a la luz donde vamos a experimentar lo que es, porque “la luz no es no tiene el negro resplandor de lo profundo”. Sin embargo, Polisky tiene su elegida la que espera la que no está, la de blanco.

Silencio en la Nada Luz es de difícil lectura. Si bien sublima las zonas oscuras y transforma, en un sentido, no se deja de recordar a los poetas Clásicos como alguno, que nos lea y diga con sencillez: “Tu silencio es estrella tan callado y sencillo”.

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Esta entrada fue publicada el 30 septiembre, 2013 por en Reseña.

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