REVISTA DAMASCO

La piel y el carozo

Etapas diferentes

Tapa

Por Pablo Milani

Mujer de barro
Joyce Carol Oates
Novela
Alfaguara
504 páginas

Mujer de barro cuenta la historia de una mujer en sus diferentes etapas de vida. El desarraigo en sus primeros años, fruto del abandono en su infancia, se ve reflejado en todo el desarrollo de la novela. Joyce Carol Oates (EEUU, 1938) escribe de un modo delicadamente literario y singular, describiendo situaciones como si el lector estuviese allí. “El cielo iba iluminándose como un gran ojo que se abriera y en la mayor parte había nubes apelotonadas y densas como pedazos de hormigón.” La historia se centra entre un pasado que vuelve y un presente siempre dispuesto a dar batalla. Meredith Neukirchen, una niña abandonada y en permanente conflicto, adoptada por unos padres sobreprotectores pero nunca demasiado cerca, atraviesan los estados de ánimo de ella dando un giro expresivo en ambas partes. El trauma de Mujer de barro describe estados en permanente reflexión. “Los sitios a los que más afecto guardamos son aquellos a los que nos han llevado a morir pero en los que no hemos muerto”. El personaje protagonista de la novela deja entrever a alguien no demasiado provisto de confianza en sí mismo, un ser frágil, contradictorio y siempre mirando hacia su pasado no resuelto. Sin embargo, hay algunos hilos sin desarrollar demasiado en la pluma de Oates, tal vez explicar cómo una mujer con más dudas que certezas accede al puesto de rectora entre las ocho más prestigiosas universidades de EEUU. Esta instancia, no la deja airosa a la protagonista de sus siempre presentes fantasmas a la hora de definir su identidad. A veces la novela gira en círculos repetidos dentro de un enredado conflicto de la protagonista. Otro dato clave, su relación con la sexualidad y el dominio de su persona puesto en un hombre casado y dominante. Parece ser que encajara perfectamente con la personalidad por demás inestable de Meredith. Oates apela a la compasión del lector con una historia de abandono y soledad, y una vida a la intemperie. Por lo demás, la construcción de la novela es arriesgada, por momentos toma recursos desafinadamente poéticos y atrapa al lector desde el primer momento. Mujer de barro transcurre en ciudades de EEUU bajo la constante amenaza de una sociedad con miedo y casi siempre indefensa. Dentro del idealismo americano, la novela forma parte también de la idiosincrasia norteamericana con sus contradicciones y un presente en constante peligro. Toma a la cultura en serio y abre abismos en un espacio inseguro. En el otro extremo, hay una visión pesimista de la cultura y deja huecos hacia un campo deshabitado que se rearma en nuevas representaciones. Por momentos, la novela convive con una realidad ficticia y abre el campo a la imaginación aportando datos a una cotidianeidad idealizada y tímida. De todos modos, Joyce Carol Oates hipnotiza por su forma minimalista de narrar vidas y abre sentimientos ajenos como propios, dejándole al lector tiempo para la reflexión en su propia vida.

Anuncios

Información

Esta entrada fue publicada en 4 noviembre, 2013 por en Reseña y etiquetada con .

Archivos

Follow REVISTA DAMASCO on WordPress.com

A %d blogueros les gusta esto: